HISTORIAS DE AMOR
BACHI
En el mes de Diciembre, época de Navidad,
fui a recoger a mi hija al aeropuerto pues llegaba de viaje, eran
las 12 de la noche aproximadamente, el movimiento que existe en
el aeropuerto a esa hora era impresionante, por esos días
lo estuvieron arreglando por lo tanto la congestión es mucho
mayor, estaba la gente que trabaja y toda la que va a recibir y
a dejar a sus seres queridos. Se ven situaciones muy emotivas pues
el que se vaya o llegue un ser querido siempre produce sentimientos
muy fuertes en las personas.
Lamentablemente mientras caminaba para buscar a
mi hija encontré en una de las veredas del aeropuerto una
pequeña perrita que se arrastraba, con el ojo derecho totalmente
cerrado, hinchado e infectado, llena de heridas, tambaleándose
y muy flaquita. Para mi era otro triste encuentro con un perro en
esas condiciones.

Bachi como fue encontrada
Lo que mas me asombró fue la indiferencia
de la gente, pasaban por encima de ella, la botaban, la pateaban
y cuando la recogí, lo único que escuche fue: "señora
esa perra esta enferma, la va a contagiar". Les respondí
"si estuviera sana no me la llevaría". Ante el
horror de los que estaban allí me la llevé. No fue
nada difícil la recuperación de Bachi, lo único
que necesitaba era atención veterinaria, abrigo, comida y
cariño. A Bachi la tuvimos transitoriamente por un mes aproximado
y su recuperación fue total.

Bachi totalmente recuperada.
Bachi ha sanado del todo, es una perrita hermosa,
muy pequeñita y blanquita ,corre, salta, juega y es muy cariñosa
sobretodo con los niños; a pesar de haber sido un animal
muy sufrido ha vuelto a confiar en los seres humanos. La adopto
Nicolás, de 13 años, quien se ocupa de ella y comparten
momentos felices.
Les he escrito este testimonio por la indignación
que he sentido ante la indiferencia de tanta gente, tenemos que
pensar que los animales sienten como nosotros y que no podemos pasar
por la vida siendo indiferentes ante el dolor de ellos , si cada
uno de nosotros ayudara a un animal, cuantos se salvarían
y cuanta alegría espiritual existiría en nuestras
almas, se los aconsejo, ayuden, estan en todas partes, no es difícil
encontrarlos.
Liliana Guerinoni.
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