ADOPTA UNA MASCOTA

Estos son algunos de los animalitos que esperan en los albergues por un nuevo dueño. Si estas interesado en alguno, llena el siguiente formulario de adopción y nos comunicaremos a la brevedad. Si no te es posible puedes ayudarlos tambien como padrino.

También puedes llamar a los telefonos:
2722003 - 98982627 - 98383493
(solamente para adopciones)


Bati: Es una perrita de 4 años que fue echada a la calle. Como no estaba acostumbrada a las pistas, fue atropellada. El auto le rompió una patita y la pobre Bati estuvo varios días tirada a un lado de la pista, sin moverse por el dolor. Sufrió un segundo atropello y cada vez que ve un auto tiembla. Fue llevada a un hogar temporal y operada. Bati es muy tranquila y cariñosa pero necesita un hogar donde le enseñen que nunca más le harán daño.


 
ADOPTADA
Buba: Me llamo Buba y fuí abandonada por estar preñada. Estaba muy cansada de buscar comida en la basura y pensaba que nunca más volvería a recibir amor de una persona, pero un alma buena me llevó a un lugar caliente y dejé de hacer huecos en la arena para soportar el frío. Ya soy mamá de 9 cachorritos pero aún no tengo una familia y quiero que mis hijitos encuentren un hogar para que no pasen por lo que yo pasé. Ayúdame a mi y a mis cachorros.

 

Fermín: Hola me llamo Fermín, en algún momento que ya no recuerdo tuve una casa y una familia, pero crecí y me echaron a la calle. Caminé mucho, algunas personas me golpearon, otras me botaron de sus jardines hasta que un frío día de invierno me enfermé de pulmonía y me cansé de luchar. Cuando sólo esperaba la muerte y me salía sangre por la nariz y la boca, una buena persona me rescató del olvido y me llevó a un hogar temporal. Tengo 5 años, 4 en la calle y no pierdo las esperanzas de encontrar una familia que me quiera de verdad. Sé dar la patita, me lo enseñaron en la que alguna vez fue mi casa y aunque ya no recuerdo lo que es un hogar espero que alguien me ayude a recordarlo.
 
ADOPTADA
Me pusieron Mota por blanquita y redondita.  Cuando deambulaba por los cerros de Camacho y mi casita eran unos matorrales de basura, Michelle me encontró, estuvo días tratando de ganarse mi confianza, me traía comida, me ponía pastillas para el hígado que me daba para que me sanará de la sarna, pues no tenía ni un solo pelo y mi cuerpo era totalmente rosado de la inflamación que tenía.
Los meses pasaron y mi pelo comenzó a crecer, mi cuerpo ya no me picaba y tampoco padecía de hambre, es ahí cuando comprendí que ella me quería ayudar, hasta que decidí acercarme y dejar que ella me llevara. No me equivoqué, miren que linda que estoy, pero necesito un hogar para mi y para que Michelle pueda ocupar mi sitio con otro compañero que este como yo.

 

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